lunes, 29 de junio de 2026
Retraso
https://open.spotify.com/episode/06PtBfzWN3tZa53zT49n8b?si=3f75d4f785aa4c09
martes, 23 de junio de 2026
Ce y Cu
Siguen los juegos de palabras en Blablateca. Esta emana: C y cu. Pasá y escuchá, sos bienvenido.
https://open.spotify.com/episode/7BFPBaLrQhTsY2Q1uohu9u?si=kpQLf6ZzRy-kPmX_q1qpYA
martes, 16 de junio de 2026
Ce, ese, zeta
Juegos de palabras para esta semana en Blablateca. Pasá y escuchá; sos bienvenido.
https://open.spotify.com/episode/2hYoshLKEBuOg6qn3KVQ2U?si=e113184ac54f44a9
lunes, 1 de junio de 2026
Blablateca n° 27
Pasá y escuchá; sos bienvenido al programa n°27 de Blablateca:
https://open.spotify.com/episode/0UrGwRXOkOXw1ClMFmQX32?si=R34u_nnJS7io6ZLt4tOPUA
domingo, 17 de mayo de 2026
Blablateca - Cuerpo a tierra
https://open.spotify.com/episode/69utfVH1xUQXZRXn2K8jm4?si=ryHzW7VWSymTTy5kzZ_dkQ
Pasá y escuchá, sos bienvenido al programa 25 de Blablateca. ¿El tema de hoy? "Cuerpo a tierra".
domingo, 10 de mayo de 2026
Blablateca - Rostros en la calle
https://open.spotify.com/episode/3yI10N4bmqujBMSnK5tRP8?si=ju7A7iuJQeCBAJU3L-q2VA
es el enlace al episodio 24 de Blablateca. Pasá y escuchá, sos bienvenido.
domingo, 3 de mayo de 2026
Joya
Ja. Jueves de
junio en Jujuy. Julio juntó guijarros junto al aljibe resquebrajado:
jaspes, jades, un menjunje ajetreado que abarajó con enjundia. Jinete de
los mejores, dejó su jumento bajo las hojas quejumbrosas.
Juega
al ajedrez con trebejos japoneses enajenados a Juan. ¡Jorobarse! Justo
rajó por debajo de la reja roja de una jaula: le arrojaban desde el
tejado del garaje tejuelas -no jabones- que atajaba con la jeta. Lo
fajaría el jardinero Jesús jugando ser juez si no rajaba julepeado al
pajonal tras el jacarandá. Justicia por Julio, no es joda.
Jadeante y amasijado, era fija que estaría jodido y cojearía; el traje,
hecho jirones, tajeado sin tijera. Juró ejercer justicia, justificar con
júbilo y jactancia su juego parejo. Ojeó el reloj sin agujas del
tatuaje, homenaje a la Vieja.
Desde lejos lo juna Josefa. Lo
aloja y agasaja con pejerrey en rodajas, jurel, abadejo, lonjas de
jabalí, tasajo en tajadas, jamón, mollejas con ají rojo, perejil,
ajinomoto con ajo, jugo de naranjas y toronjas en jarra rajada, y le
granjea majestuosa tinaja con brebaje salvaje, potaje con jengibre y
ajenjo.
En el jardín de jacintos y jazmines, Julio, Josefa,
Jorge y Jimena, en jean y en ojotas, juegan barajas. Jarana fija de los
jóvenes jocosos junto al jagüel.
miércoles, 22 de abril de 2026
De
- ¿Dónde dice que le duele? -El médico dudaba de la dolencia que denunciaba don Deolindo Dorado.
- Dos dedos debajo de donde usted depositó su oído, doctor.
- Distensión de duodeno, sin duda. No es cardíaco -diagnosticó el diplomado-. Debe reducir los hidratos del desayuno y de la merienda. Descanse, dedíquese a la meditación trascendental y diclofenac, dos por día es la dosis.
Saliendo del médico Deolindo divisó a doña Desdémona endemoniada en un discurso declamando desgracias. Decía que se dormía tarde; que desde que perdió su destino duda adónde dirigirse. Nadie entendía nada.
Ese día, al despertar, había encendido el velador (decididamente despreciaba la llegada del día desde el inesperado deceso del adorado Desiderio -su finado marido-) y dubitativa delineó un derrotero sin sentido. Su defunción se había debido a disfunción cardíaca: ludópata empedernido, perdió todo lo ahorrado en el hipódromo y las cuadreras. Donde rodaban dados, Desiderio se perdía. Un desastre, Desiderio. Duro para Desdémona diplomarse de viuda y cornuda coincidentemente al descubrir dos damas acongojadas junto al ataúd, despidiendo a su marido en partida a la eternidad. Desdémona le destiló desdén y desprecio al dúo de viudas desconocidas. Les deseó grandes calamidades en sus vidas. Ella era la verdadera, la heredera.
Regresada a la realidad, se administró su dosis de remedios de cada jornada, desayunó Toddy y tostadas con mermelada de durazno y enderezó su destino hacia la vereda y el mercado. Verduras para la ensalada con aderezo, helado para después y Hesperidina para ayudar la digestión.
En el tocadiscos, al lado de la heladera, Gardel deletreaba Madreselvas desde un disco rayado. Un cuadro en la pared verde recordaba a Desiderio. Diligente, la viuda humedeció un repasador y lo deslizó con decisión por el vidrio devolviéndole esplendor.
Cada día Desdémona envidiaba la dicha de los demás. Los detestaba en profundidad con indolencia. ¿De dónde dijo que era Dorotea, la que se mudó al fondo? ¿Dorotea o Teodora? Un dilema, difícil recordar; la dislexia la domina. De todo se olvida, nada recuerda.
Atardecer ardiente, preludio de danza en discoteca. Dorotea no duda. Dispone de dinero, digita en la agenda a Deolindo Dorado. El elegido agradece y declina: le duele el duodeno.
18 abr 26







