Hacia finales de la década de 1960 -y no sabemos desde cuándo- El matrimonio Arriola tenía un almacen de barrio en este local ubicado en la calle 13 casi esquina Intendente Silva (21). Los Arriola vivían en la esquina, cruzando la calle 21. Su hija Coca atendía también el comercio familiar. Eran los tiempos de la "yapa" y del trato cordial entre el comerciante y el cliente. Años después el local pasó a ser el garage del Fiat 600 de la dueña de casa. Con seguridad, una de las construcciones más antiguas de la cuadra, subsiste hoy, cerrado y posiblemente en desuso, debajo de la pintura con grafitti que son un emblema claro de esta época.
